El Barcelona hace gala de su fútbol base ayer por un 4-0
ante un Levante fuerte. Y es que ayer,
Tito Vilanova apostó por un once inicial lleno de estrellas, en las que sólo
uno de sus jugadores no es hecho en la cantera azulgrana: Dani Alves.
Tras unas buenas jugadas y una buena pared con Pedro, el
brasileño Alves sintió molestias en una pierna y debió ser sustituido al minuto
13 del encuentro que se disputa en el Ciutat de València ante el Levante. En su
lugar entró Martín Montoya, un canterano made in La Masia que no deja nada que
desear de un jugador con la experiencia de Alves. Los de Vilanova suman 12
triunfos y un empate en las trece primeras jornadas guiados por un Messi que
ayer volvió a marcar dos tantos y que ya está a un hat-trick de igualar el
récord histórico de Müller de goles (85) en un año natural.
Era el compromiso ante el Levante un partido a priori más
que duro. Ahí habían caído todos los grandes a excepción del Barça, pero la
exhibición de los catalanes fue soberbia. Y a diferencia de otros equipos, se
fueron ovacionados y dejando al público de Orriols entregado al fútbol que
despliegan Iniesta y compañía. Porque lo que hizo ayer el de Fuentealbilla fue
un recital mayúsculo. Es de recibo que la luz de Messi lo eclipse todo, pero
segundas partes como la de Andrés son dignas de guardar en la memoria del
fútbol.
No lo puso fácil el Levante, equipo ordenadísimo que
acumulaba gente detrás y que en la primera parte apenas cedió ocasiones claras
ante la meta de Munúa. Y eso que Iniesta, jugando como falso extremo era un
diablo que les hacía un roto cada vez que encaraba a su marcador. Su sociedad
con Jordi Alba es la coalición perfecta.
En la segunda parte, el partido se decidió en un cuarto de
hora largo en el que Iniesta y Messi desarbolaron cualquier intento de
resistencia por parte de los pupilos de Juan Ignacio Martínez. Dos jugadas de
Andrés fueron culminadas por el argentino, que va sin frenos a por todos los
récords del mundo; el propio Iniesta marcó el tercero de un gran chut desde
fuera del área y Cesc aprovechó un regalo del manchego para poner el 0-4. Por
si fuera poco, Valdés paró un penalti. La ley de La Masia.
Lorena García Pizarro.








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