Aunque parezca mentira, el destino del Real Madrid en la Liga de Campeones puede cambiar hoy.
Las finales se juegan en mayo, no ahora. Para eso, hay que ganar al Dortmund.
El Real Madrid se complicó en su visita a Dortmund, donde no ofreció una buena imagen. No es que el equipo haya mejorado mucho su juego, pero sí elevó notablemente el poder de su pegada y en los últimos tres encuentros hizo 13 goles.
Si en Alemania su entrenador, José Mourinho, tuvo que improvisar en el lateral izquierdo, la recuperación de Álvaro Arbeloa le permite alinear una defensa más ortodoxa. En el caso de que Michael Essien forme en la medular junto a Xabi Alonso, Sergio Ramos ocuparía el lateral derecho.
La ausencia de Benzema será reemplada por el argentino Gonzalo Higuaín, quien compartirá delantera con Cristiano Ronaldo y Mesut Özil. Si Essien no puede jugar, el croata Luka Modric actuaría en la medular, pues Sami Khedira está lesionado.
El Real Madrid necesita el triunfo no sólo para tomar la delantera del grupo, sino para enviar un mensaje a Europa tras la muestra de debilidad ofrecida en la ida. Dado que es muy probable que el Borussia Dortmund vuelva a apostar por un gran despliegue físico y la presión en campo contrario, el Real Madrid deberá administrar mejor el balón de lo que hizo en Alemania. Por lo pronto, la mejora de su pegada le inspira una mayor confianza.







0 comentarios:
Publicar un comentario